Tan típico mexicano.
El pretexto es ir presurosos a "hacer la despensa" pronto para no "agarrar escogido" pero la verdadera razon es la salida social. El gran evento cultural folcklórico tan colorido y diverso como lo es la visita al tianguis en viernes.
El encuentro con los conocidos, el saber las actualidades noticiosas del barrio (los chismes, pues), la planeacion de alguna de las actividades del fin de semana como una sesion de cine (pirata) en la sala de la casa degustando un rico cocktail de jícamas y zanahorias bañadas en limón y escarchadas con sal y chile piquín. Todo comprado en el mismo tianguis.
Para los que son ajenos a la la zona, para aquellos que solo pasan sus días laborables en los alrededores es ocasión para salir de la rutina; poder ir a los tacos de guisado para comerlos parados con la típica pose de tragón, pero con el dedo meñique levantado en muestra de cierta "etiqueta" al comerlos y al terminar comprar una nieve de los típicos barriles envueltos en hielo o en su defecto -puestos más adelante- comprar una buena chamoyada picosita en lugar de ir monótonamente al restaurante o fonda cercana del que ya estan hartos por ser la veintiúnica opción en los alrededores.
Y que me dicen de aquellos que gustan de los filetes de pescado capeaditos, con su pizca de salsa "Valentina" o con "Tamazula" -para los más refinados-. O aquellos mas aventurados que se atreven a comprar el "Vuelve a la Vida" o la enorme mojarra frita con ensalada de lechuga y jitomate enjuagados y desinfectados con agua de dudosa procedencia.
O aquellos otros que gustan ir solo a curiosear y abotagarse los estomagos con cada "muestra gratis" que ofrecen los "marchantes" (entiendase mercaderes) puesto tras puesto con el fin de convencer con sus seductivos olores y sabores a las "güeritas" o "Señitos" en turno.
Comedor, ferretería, restaurante, fonda, verdulería, frutería, pescadería, boutique de moda, carnicería, librería de viejo, cremería, video/audioteca, zapatería, mercería y un increíblemete largo etc. se fusionan en un solo centenar de metros donde convergen multitudinariamente pero en un caótico orden infinidad de rostros diversos con el único fin de pasar un tiempo en el tianguis bajo cualquier pretexto; igual en las Lomas, Santa Fe o el Pedregal que en la Obrera Popular, Tacuba o Iztapalapa; lo mismo en Baja California que en Yucatán, Veracruz o Michoacán.
Yo no perdono los tacos de cecina con papas... y los viernes me saben mas buenos.
Y que me dicen de aquellos que gustan de los filetes de pescado capeaditos, con su pizca de salsa "Valentina" o con "Tamazula" -para los más refinados-. O aquellos mas aventurados que se atreven a comprar el "Vuelve a la Vida" o la enorme mojarra frita con ensalada de lechuga y jitomate enjuagados y desinfectados con agua de dudosa procedencia.
O aquellos otros que gustan ir solo a curiosear y abotagarse los estomagos con cada "muestra gratis" que ofrecen los "marchantes" (entiendase mercaderes) puesto tras puesto con el fin de convencer con sus seductivos olores y sabores a las "güeritas" o "Señitos" en turno.
Yo no perdono los tacos de cecina con papas... y los viernes me saben mas buenos.
