Hoy me sumo a las filas de las estadísticas de desempleo de este hermoso y a veces despiadado país que es México.
Ayer fuí despedido por una injusticia sobre mi.
Me aplicaron la Ley Mordaza por hacerle ver de manera profesional a la empresa sus errores pero básicamente por denunciar un acoso laboral del que estaba siendo presa, a pesar de haber demostrado ser un buen empleado. Podría maldecir en tres generaciones a los culplables pero con su solo sentimiento de culpa es suficiente. Porque ese sentimiento nunca lo olvidaran a lo largo de resto de sus miserables vidas.
Mi jefe inmediato me acoso laboralmente y, después de mi, nadie mas culpable que él al perder su identidad como persona transformándose por cobardía en un gato de su propio jefe. Ojala algún tenga el valor como ser humano, como padre de familia, de platicarle a su hijo esta lección que YO le estoy dando.
El jefe de mi jefe un verdadero monstruo megalómano que en reuniones privadas se transforma como el Dr. Jekill y Mr. Hyde, que ni aun viendo "los pelos de la burra" en la mano reconoce sus propios errores.
El jefe del jefe de mi jefe, una persona con gran sentido de los negocios, sin duda un gran empleado para la empresa, consagrando su vida al trabajo, un verdadero guerrero del escritorio que vive para trabajar más que trabajar para vivir. Ese enagenado laboral me recuerda más a Poncio Pilatos, que cortó por lo sano sin mancharse las manos tomando su papel de inquisidor...pero dicen que "tanto peca el que mata a la vaca como el que le levanta la pata".
La bella señorita psicóloga representante de Recursos Humanos, que sabe tanto de administración de personal como yo de física cuantica, ¿será que esta ahí porque sale bien en las fotos oficiales de la empresa como tantísimos ejemplos existen? no lo se, lo que si se, de hecho, es que ella funcionó más como solapa que como apoyo. Shame on you¡¡¡.
Mención de deshonor lo merece el abogado que mas pareciera un verdugo,
un sicario laboral que literalmente me liquidó con las hermosas palabras (entrecomilladas abajo) que me obsequió como recuerdo de
una empresa malinchista que se pavonea a diestra y siniestra vociferando a todas luces su reciente premio ganado (que les comentaba en el post de abajo) y que textualmente me expresó a traves de uno de los mandos medios del organigrama
con un descarado cinísmo que:
"el recurso humano no es lo importante, sino los resultados que deben obtenerse a cualquier costo".
"...a veces no encontramos las palabras adecuadas para decirle a los empleados lo mal que nos caen..."
en fin.
Más vale solo que andar de lamebotas.
Ya lo decía la diva del cine nacional María Felix: "Aviéntenles mentadas que esas también les duelen"
PD: ¿si les mencione en el post de abajo que la libertad de expresión es un derecho constitucional manifestado en los articulos 6 y 7 de la Carta Magna de este país? no lo recuerdo.
PD2:
Acá también lo expresé.